martes, 10 de julio de 2012

"¿Un Amor imposible?" Capitulo 25








La primera lágrima rodó por la mejilla de ___. Fue tan estúpida, en tantas cosas, y ahora se arrepentía. Si se hubiera quedado con Justin, ahora el no estaría defendiéndola. La escondía tras su espalda, a Justin ahora lo menos que le importaba es que su padre supiera la verdad, lo que sentía por ___, lo mucho que necesitaba protegerla y tenerla cerca. Era más que obvio, se notaba a quilómetros, y no lo ocultaría más. Si, era capaz de dar su vida por ___, si era necesario. 

El aire era intenso, nadie predeciría lo que pasaría, Justin y Jeremy se lanzaban matadoras uno al otro. No era común entre un hijo y un padre, pero este no era el momento e preocuparse de eso. Jeremy sabía que no era capaz, no era capaz de matarlo, en cambio él si de matar a Justin, a su único hijo. Se sentía traicionado, y eso no tenía perdón. Pero no se imaginaba tampoco lo mucho que era capaz de hacer Justin por la mujer que se escondía detrás de su espalda, con el mayor temor del mundo, la razón de todo esto, aunque desde el principio que no tiene la culpa, solo estaba pagando las consecuencias, pagaría la venganza de la mente enfermiza de Jeremy. 

Sabían que algún momento así llegaría algún día. 

-¿Por qué no me disparas de una vez? – desafió con una sonrisa en su rostro. Cada segundo lo tentaba más, pero si llegaba a tocarle un pelo a ___, lo mataría, literalmente. ¿Un mundo sin ___? ¿Seguiría engañándose? por mas cursi que sonara, ella eras su mundo, su extraño mundo, en el que siempre ___ estaba presente. 

-¿Por qué no terminamos con esto de una vez? tal vez deba matarte igual que como lo hice con tu madre, sin tanto drama, de una vez por todas. – esta fue la gota que rebalsó el vaso, inconscientemente se quedó parado sin hacer nada por unos segundos, imaginándose esa dolorosa escena. Su madre… y el maldito que tenía al frente. Pero eso fue suficiente para que Jeremy hiciera un movimiento rápido, y tomara bruscamente a ___. 

Él corazón de ___ estaba a punto de salirse por lo fuerte que latía, sus piernas temblaban, y otra lagrima rodó por su mejilla, mientras aquel hombre empezaba a golpearla, no tan fuerte, pero lo suficiente para que ____ se retorciera de dolor, y Justin reaccionara. El mundo se congeló de repente, era como sacarse una navaja del corazón, después de mucho tiempo de sufrimiento, un sentimiento de alivio, pero de a la vez temor, en el que el hombre cayó al piso… después de un fuerte ruido. 

___ aún mantenía sus ojos cerrados, y sentía un dolor profundo, chocó su espalda contra la pared, para luego deslizarse por esta hasta quedar sentada en el piso de madera. El dolor de su cuerpo, no se comparaba con el que sentía interiormente. Las lágrimas cesaban sin parar de sus ojos, y escondió su cabeza entre sus piernas. Reproduciendo un montón de recuerdos confusos. Con la vista nublada de lágrimas, levantó un poco la mirada, para solo comprobar, lo que era más que obvio. ¿Por qué? no se lo esperaba… ¿Por qué, Justin? se preguntaba. Las manos aún le temblaban, y no sabía cómo reaccionar al ver a Justin, cerca del cuerpo de Jeremy, tirado en el piso, mientas sangre salía de su boca. La mirada de Justin era fría, igual estaba sorprendido, aún no reaccionaba, tragaba saliva en seco, tenía un nudo en el estomago. Mató a su padre, sí, por ___. A pesar de todo… de todo lo que pasó, seguía siento su padre, pero ya estaba hecho, y no se arrepentía, eso lo tenía claro. Lo volvería a hacer un millón de veces por ___, solo por ____. Se lo tenía merecido, sí, tarde o temprano pagaría las consecuencias.

Después de eternos minutos de silencio, volvió a la realidad, al escuchar otro sollozo de ____. Levantó su mirada, tenía sus hermosos ojos llenos de lágrimas, y una expresión llena de dolor… también de confusión. Solo se veía aún más triste, bajo la escaza luz de la habitación. 

Se acercó sin apuro alguno a ___, que miraba detenidamente cada uno de sus movimientos. Se sentó igual como estaba ____, y la abrazó delicadamente, no tan efusivo como antes, pero tratando de comprender su forma de reaccionar. Creyó que correría a sus brazos, y saldrían de ahí, pero solo lloraba. Era increíble lo fuerte que era Justin, o lo mucho que aparentaba ser. 

-¿Por qué lloras? – musitó apenas, tras largos segundos de silencio.

___ intentaba encontrar alguna respuesta, pero en su cabeza no la encontraba. Levantó los hombros, y aún temblando, con los ojos cerrados, ayudándose de la pared, se puso de pie. Susurró un apenas audible “vámonos”, con aun las frías lagrimas en sus mejillas. El salir de ahí no fue nada difícil, nada comparado con lo muy difícil que fue entrar para Justin. A la gente no le importaban los pequeños sollozos de ___, ni la miraba fría de Justin, ni lo mal que se veían ambos, tampoco las manchas rojas de sus atuendos. Se sentía aterrada y aún confundida por la actitud de Justin, y lo que hace solo un rato hizo por ella. Que diría Justin al respecto. No se atrevía a preguntar, ni hablar, solo intentaba calmar las miles voces en su cabeza. El camino era eterno, aunque ni la menor idea tenía de adonde la llevaba Justin, hasta que paró el auto al frente de su edificio. Ambos se dirigieron al departamento de ____, sin decir ni una palabra, reinaba el silencio. 

-hay… otro baño al fondo en el pasillo… - dijo entre cortado, recuperando su voz. Justin asintió, también muy confundido. Aguantaba las enormes ganas de abrazarla, y fundir sus labios con los suyos. 

El único ruido que escuchaba ___, era el del agua de la ducha correr, sentía como las miles de gotitas bajaban por su rostro y su cuerpo. Intentaba relajarse, y aclarar su mente. Si algo tenía claro, era que Justin lo hizo por ella, fue por ella, la rescató. Sería… ¿tierno? esto no era un cuento de hadas, ni nada por el estilo, se suponía que era… no podía mentir, su vida era una telenovela. – sonrió por un segundo, por su propio comentario - . ¿Qué era lo que Justin sentía por ella? nunca pudo responder a esa pregunta, Justin es como un libro cerrado, poco predecible, e inesperado, en cualquier minuto puede cambiar de tierno a fastidioso, pero aún así, ¿Qué era? el significado de Amor es muy fuerte, es un gran sentimiento, un “Te amo” significa mucho para ___, no es como para decírselo a cualquier persona. Debía admitir que Justin… era único, una especia de príncipe azul, apuesto, muy guapo, cualquier chica diría al verlo, incluso “ardiente”. Deseaba poder saber en qué tanto pensaba, en el verdadero significado de sus miradas, o sus palabras. Solo el con una gran facilidad era capaz de confundirla, pero también encantarla. Solo eran necesarios unas miradas, un par de palabras, y ella ya estaba a sus pies. Era estúpido, pero no había palabra para describir sus sentimientos. No lograba nada tratando de descifrar la palabra con que describirlo, tal vez con el tiempo llegaría esa palabra, sin darse cuenta. 
Recordó a Justin, que el protagonista de la mayoría de sus pensamientos, estaba en alguna parte de su departamento, supuestamente. ¿Se habrá ido? salió de la ducha, dejando sin terminar ese dilema mental, y con una toalla envuelta en su cuerpo, llamo lo llamó. “¿Justin?” con eso bastó para que el volteara. Podría sentir a quilómetros su exquisito y embriagante aroma, y aún eran notorias algunas gotitas de agua que caían por sus hombros. No llevaba camisa, y su expresión era relajada. 

-¿Qué pasa? – musitó.

-sigues… aquí… - dijo, pero más que una afirmación era una pregunta. 

-lo siento, me voy – dijo Justin, fingiendo estar sentido, pero la voz de ___ lo detuvo. 

-no, no me refería a eso Justin… - él dibujó una sonrisa en su rostro, pero la borró enseguida antes de voltear. ___ tomó una zancada de aire, antes de sentarse en la esquina de la cama. Justin la imitó, y le dedicó una mirada. 

-¿y ahora? – musitó ___.

-¿ahora qué?

-¿Qué pasará… ahora? 

-¿con nosotros? - ella asintió levemente – bueno, te puedes quedar aquí, sola, sin compañía ni alguien que te proteja, o puedes seguir acompañándome – sonrió juguetón. Sin duda, ni en las peores circunstancias, Justin podía sacarle una sonrisa a ____.

-volveré contigo a Atlanta – volvió a sonreír. 

-bueno, entonces empaca tus cosas, mejor vámonos ahora – dijo algo más serio., esto ya se le estaba volviendo incomodo. 

-bueno… - dijo y hubo un silencio. 

-¿Qué asparas? vístete – le dijo Justin divertido, ___ le dedicó una mirada. 

-pero primero vete 

-¿Por qué? – se acercó peligrosamente a ___, ella negó con la cabeza. Justin suspiró, y apegó más sus cuerpos, la abrazó fuertemente. – Perdóname – susurró en su oído. Eso le casó un escalofrío. ¿Por qué se disculpaba? habían pasado tantas cosas… que ya no sabía, ahora solo estaba indiferente, ni trise, pero tampoco saltando de alegría. 

-bien… ahora aléjate - ___ estaba algo nerviosa. Por varias razones, por el tema incomodo, por la mirada de Justin, su cercanía que solo una toalla blanca cubría su cuerpo. Justin ignoró lo que dijo, porque solo la apegó amas a su cuerpo, y se puso sobre ella, con su vista bija en sus ojos. Sus hermosos ojos mieles, no quitaban la vista de los de ___. 

-perdóname… - antes de que ___ pudiera articular una palabra, la interrumpió. – Por ser tan tonto contigo, por… a veces ser gruñón – se rió de sí mismo. – por lo de la otra noche… y por… - no continuó hablando. Solo juntarnos sus labios en un beso, muy apasionado. 

lunes, 2 de julio de 2012

"¿Un amor imposible?" Capitulo 24












“____, preciosa, lo siento. No debí tratarte como te traté anoche, te juro que lo siento. Estaba ebrio, y molesto. No sabía lo que hacía. ¿Dónde estás? por favor responde.” 

Justin Bieber… ¿pidiéndole disculpas? ¿Enserio? no podía creerlo. Aún tenía su celular pegado a la oreja. ¿Debía volver? acababa de llegar a Nueva York. Bueno, de todas formas ya está aquí, y no hay nada que hacerle. 

Era un verdadero milagro que él le pidiera disculpas. ¿Estaría dispuesta a regresar? No, después de todo igual algún día tendría que volver a su apartamento, no se la pasaría toda la vida con él. No hay nada que los une, nada importante, o eso se decía. Aunque debía admitir que lo extrañaba, a pesar de su actitud, y de otras cosas. Su sonrosa única, y esa hermosa mirada. 


Ahora sentía la soledad de su apartamento, y el frío del día. Todo estaba igual, nada estaba cambiado. Ordeno algunas cosas, y tomó una ducha para relajarse. No podía, tenía un nudo en el estomago. Justin, Justin y Justin. ¿Por qué él se apodera de su maldita mente? ¿Acaso es una enfermedad? lo mejor era distraerse, y olvidarse de la existencia de él… 


Buscó las llaves de su auto, tomó su bolso y se dirigió al centro comercial. Distraerse comprando, era lo mejor. Vestía normal, con una blusa azul, y unos jeans ajustados. No llamaba la atención de nadie, esa era su intención al igual que siempre. Iba caminando por el pasillo, y se quedó parada mirando como estúpida Victoria’s Secret. Soltó una risita al recordar cuando Justin y ella estuvieron allí en Canadá. El recuerdo fue interrumpido por el grito de algunas personas a sus espaldas. Como instinto volteó rápidamente, y se encontró con lo último que se pudo imaginar. No pudo moverse ni un centímetro cuando ya toda la vista se le nubló. Los hombres de Jeremy ya la tenían.


*** 


___ volvió abajar la mirada, tratando de contener las lágrimas. Las muñecas le dolían de lo tan fuerte atadas que estaban, sus piernas temblaban y era inevitable no sudar por el sofocante calor de la habitación. Tal vez no era la habitación, si no ella. Estaba nerviosa, cualquiera lo estaría en su lugar. Pero no gastaría sus últimas energías llorando, ni tratando de pensar que se salvaría de esta. Como dicen, la esperanza es lo último que se pierde, bueno, ahora perdió todo. Trataba de no arrepentirse de muchas cosas en la vida, y tratar de ver todo ese dolor que sufrió como algo positivo, quela hizo fuerte. Esperaba ser algún día ser perdonada por todos sus pecados, realmente estaba arrepentida, pero así es la vida. Si esos serían sus últimos pensamientos, trataba duque fueran buenos. De alguna forma sabía que algún día moriría así, o tal vez debió suceder hace tiempo. Si, muchas lagrimas se hubiera ahorrado si de una vez por todas la hubieran matado antes. En eso recordó a Justin, y lo maravilloso que puede llegar a ser. Lo extrañaba, y a pesar de que no quería volver con él, sentía un hueco en el estomago pensando en que nunca más lo vería. Aunque tuviera defectos, era considerado en la vida de___ como muy importante, yaqué no tenía a nadie más. Amigos no, ¿su madre? murió hace años de la peor forma. ¿Su padre? la última vez que lo vio, fue cuando la mandó a matar a Justin –rió con ironía y amargura al recordarlo -. Ahora solo le quedaba esperar…

***

-¿Estas seguro? - preguntó Justin alarmado, mientras conducía lo más rápido posible donde las indicaciones de Ryan.

-si, dudo que haya otro lugar en NY donde la llevaría 

-ok –colgó, sin quitarle la vista al camino. Fue bajando rápidamente a uno de los sectores más bajos y humildes de NY, también de los más peligrosos. Las calles no estaban muy limpias, y las caras de la gente no se veían muy buenas. Justin ignoró por completo todo eso, se centro en buscar un sector con bodegas abandonadas, donde posiblemente estaría ___. Estacionó el auto a unas dos cuadras de ahí, y camino a paso rápido. Se ocultó en un callejón oscuro, esperando a que Ryan le diera la señal. Solo que no se esperaba encontrarse con algunos inconvenientes…

*** 

Dos gorilas enormes no le quitaban una asquerosa mirada de encima. Permanecían haciendo “guardia”. Como si __ fuera capaz de escapar, y si pudiera, no lo haría. Seguía con la mirada fija en sus pies, dejando que su mente fuera invadida por miles de recuerdos. Se sentía mierda, pero bueno, qué más da. La habitación estaba poco iluminada, sucia, y hacía mucho calor. ¿Una forma muy digna de morir, no? cualquiera en su lugar lucharía, gritaría, o almenas haría un movimiento con la intención de escapar, de sobrevivir, pero ella no. 
Un hombre no muy alto, de normal estatura, con un traje negro hecho a la medida, y una sonrisa victoriosa, entró a la lúgubre habitación, y como acto seguido los dos enormes hombres se marcharon de ahí. 
Al parecer este era un juego, uno en el que él había ganado. Muchos años de su vida se centraron en la venganza, que ahora tenía al frente de sus ojos. La haría sufrir, sufrir hasta su último segundo de vida, desquitarse con ella por todo su pasado. No era justo, pero nada lo haría cambiar de opinión. 
Se inclinó un poco hacía ___, que ahora no tenía expresión alguna en su rostro. Tanto tiempo esperando el momento, solo por venganza. Una venganza que no le hacía bien a nadie. 
Ella seguía con la cabeza baja, si sabía de su presencia, de hecho ni siquiera tenía que voltear para saber quién era. 

-hola preciosa – sonrió con descaro. Se molestó al ver lo poco que le importaba a ella. Seguramente se esperaba algún “Déjame ir” “por favor no me hagas daño” o por ultimo alguna lagrima, pero no. solo la veía indiferente, sumergida en sus pensamientos. 

-¿no hablarás? – dijo con un tono más alto de voz. Si algo lo enfurecía es que no hablaran, que lo ignoraran. Con ambas manos la tomó del rostro, y le subió la mirada. ___ al ver la cara de ese señor, encontró algo de parecido a Justin. Tal vez por fuera se parecieran, pero por dentro eran dos personas distintas. 

-¿Cómo esta Justin? – le dijo con una sonrisa sínica, ___ de inmediato abrió mas los ojos. ¿Acaso el sabía sobre…? – bueno, yo solo pregunto ya que estuviste un buen rato con él. – Esa sonrisa fingida, se le borró de un segundo a otro, siendo remplazada por una mirada de odio – es un traidor, un maldito cobarde al igual que su madre. – dijo frió alejándose bruscamente. En ese momento, por primera vez desde que la tenían ahí, sintió más necesidad de llorar. Justin, ¿Por qué? ahora se daba cuenta de todo lo que hizo por ella.
Se empezó a pasear de un lado a otro, mientras prendía un cigarrillo. Eso solo le recordaba mas a Justin

-bueno, ¿no dirás nada? - ___ suspiró. El se acercó a ella, y puso su mano en el muslo descubierto de ___ - ¿sabes…? me recuerdas mucho a… - lo interrumpió el sonido de la puerta. ___ lo veía, y no lo creía. ¿Enserio? ¿La salvaría? ¿Justin? ¿Qué pasará ahora? sin duda, algo bueno no. 


-Justin – murmuró, sin aún poder creerlo. 

-pero miren quien llegó… - dijo sonriendo sínicamente, volteándose, para encontrarse con la mirada llena de furia de Justin. 

-déjala… - dijo apretando los puños. Aunque sabía que por muchas amenazas o cosas que le dijera a Jeremy, él no haría nada. Tenía que actuar rápido. 

-así que… era cierto, de verdad todo este tiempo te estuviste revolcando con esta puta, ¿no? – Esa sonrisa sínica se borró de su rostro – eres un maldito traidor, un cobarde. 

En solo un abrir y cerrar de ojos, Jeremy ya se encontraba en el suelo, con un golpe en la boca, y un poco de sangre que salía de esta. Esto era una especie de sueño extraño para ___, sentía que en algún momento alguien la despertaría, pero no. Todo pasaba tan rápido… no sabía que pensar ni decir, estaba sin palabras, ni si quiera sabía lo que sentía en ese momento. ¿Felicidad? ¿Tristeza? estaba ralamente confundida. 

Ya se encontraba en los brazos de Justin, quien la abrazaba como para nunca soltarla. Su error era que seguían ahí, sin decir ni una sola palabra. Después de arrepentirían de no escapar al instante, cada segundo la cosa empeoraría mas. 

-¿estás bien? – murmuró el su odiado, cosa que solo ella escuchara, aunque ya ninguno recordaba a aquel hombre tirado en el piso, que aún estaba consciente. 

-si… - dijo apenas audible, había tantas voces en su cabeza, no sabía a cual escuchar. Ambos se separaron de inmediato, al sentir cerrarse la puerta de golpe. Jeremy le apuntaba a ambos con un arma, tenía un poco de sangre en el labio, y si antes estaba furioso… ahora estaba peor. Ni Justin ni ___ hacían movimientos bruscos. Por primera vez en la vida, Justin sintió que ya había perdido el juego y ya no le quedaba escapatoria. 

___, Justin, y Jeremy. Era un hecho que por lo menos alguno de ellos, no sobreviviría. 



viernes, 29 de junio de 2012

"¿Un amor imposible?" Capitulo 23








___ escuchó el agua de la ducha correr desde el baño de la habitación. Desde que lo vio por primera vez, supo que escondía algo. Era tan extraño, y tan difícil comprender su retorcida mente. 

No sabía en qué minuto, pero en algún momento Justin fue de compras, ya que habían muchas cosas en la cocina. No tenía mucha hambre, así que empezó a picar fruta. 

-¿Qué haces? – dijo Justin entrando a la cocina, ____ seguía de espalas. 

-nada… - murmuró y siguió en lo suyo. Él se acercó a ____ y le robó un pedazo de manzana. Ella volteó la mirada disimuladamente, y se quedó observándolo lentos segundos. ¿Qué esperaba este hombre? ¿Seducirla con su hermosa mirada, con su perfecto abdomen a la vista y sus carnosos labios? si, lo estaba logrando, sin si quiera intentarlo. 

-¿Qué me ves? – sonrió. 

-nada – volvió a murmurar, esta vez algo más nerviosa. 

-voy a salir – esta vez __ volteó por completo, con aún el cuchillo en su mano. 

-¿A dónde? – arqueó una ceja. Justin rió por el tono de autoridad que usó. 

-eso preciosa, no te importa. – dijo con una sonrisa

-¿y así saldrás? – dijo refiriéndose a que no llevaba puesta una camisa. 

-¿eso es un problema para ti? – esta vez Justin acercó más sus cuerpos, poniendo ambas manos en su cadera. 

-cuidado Justin, estoy armada – paso entre medio de ambos el cuchillo, que la verdad no haría gran cosa, no más allá de una cortadita. Justin olivó a reír. 

-yo no le llamaría a esto – lo tomó entre sus manos – un arma – lo aventó a alguna padre de la cocina, solo se escuchó el sonido que hizo al caer. Posó su lenta respiración el cuello de ___, sin hacer ningún otro movimiento. Empezó a jugar con el borde de la blusa, y en solo segundos esta ya estaba fuera del juego. Se alejó un poco para poder observar su cuerpo, sus perfectos pechos, que solo estaban cubiertos por un estorboso sostén. 

Justin no dijo nada y la beso. Fundió su boca con la suya en un acto lleno de deseo y pasión. Recorrió sus labios con su lengua hasta que los entreabrió un poco y con la lengua la exploro por completo. Lentamente se llevó las manos a la espalda de ____, y empezó a pelear con el broche del sostén. ___ rió. 

-¿complicado? – Justin bufó. ___ se lo sacó lentamente, para desesperarlo aún más, lo cual daba resultado. Con fuerza la acorraló contra la pared, y bajo los labios a los pezones de ella. 

-¿no que tenías que salir? – dijo entre jadeos. 

-eso puede esperar… - al sentir su cálido aliento chocar contra su pezón se le hizo imposible no emitir un pequeño gemido. 

*** 

Pesadamente __ abrió los ojos, se encontraba acostada entre las sabanas de la cama. Su cabello estaba esparcido por toda la almohada, y sentía un leve dolor en las caderas. Igual que siempre, no encontró a Justin en la cama, ni en la habitación. Recordó sus palabras. “Voy a salir”, así que no le dio más importancia y se fue a duchar. 

Las horas pasaban, los minutos eran eternos, y Justin aún no aparecía. No lograba conciliar el sueño, por más que lo intentaba no podía. Estaba algo preocupada por él, ¿estará bien? se preguntaba. Después de darse muchas vueltas en la cama, pararse varias veces por un vaso de agua, y de ver un rato televisión, cerró sus ojos, y empezó a quedarse dormida. Pero fue justo ahí cuando escuchó abrirse la perta del departamento de golpe. Abrió los ojos como platos, y de un golpe se pasó de la cama. Asomó su cabeza por el pasillo, y ahí lo vio, tambaleándose y riéndose amargamente, con una mala cara. Estaba ebrio, eso se notaba mucho gracias al olor, y que casi no se mantenía en pie. Tropezó, y cayó en el espacioso sofá de la sala. 

-¿estas bien? – preguntó ___, con una voz apenas audible. Estaba en mal estado, no se veía bien. ¿Por qué había tomado? 

-¿Qué mierda quieres? – gruñó parándose del sofá. 

-estas ebrio. – murmuró. - ¿Qué haces? – se adelantó, cuando lo vio acercarse a la repisa de vino. Lo empujó levemente por el pecho para que no sacara una botella, pero Justin hizo una mala jugada y cayó al piso, lo que hizo que ____ reaccionara. 

-lo siento Justin es que… - dijo tratando de ayudarle a pararse, pero él se negó y la interrumpió. 

-estúpida – murmuró molesto. ___ suspiró pesadamente, esta ebrio, y esta se la dejaría pasar. Mientras Justin gruñía ___ lo llevaba como podía a la habitación. Lo sentó en la cama, e intentó que se recostara, pero era imposible, era más fuerte, y ya no le están gustando los insultos que le decía. 

-¿Por qué tomaste? – dijo molesta, cruzándose de brazos. Justin soltó una risa irónica. Definitivamente ebrio era mucho más insoportable. 

-tu no tienes por todo lo que eh pasado, todos los problemas que tengo así que tengo todo el derecho de embriagarme – dijo casi gritando y levantando los brazos hacia el cielo. 

-Justin… - murmuró deteniéndolo por el pecho, para que no volviera a salir de la habitación – duérmete… 

-no, déjame pasar – protestó. 

-Justin, enserio – trató de llevarlo a la cama, pero él tenía más fuerza. La atrajo salvajemente a su cuerpo, y la besó. Era un beso de odio, que ___ no le respondía. La estaba lastimando, la tenía demasiado fuerte agarrada del brazo. Su boca era una mescla desagradable de cigarrillos y alcohol, y el beso era muy forzado. Como pudo, ___ se separó de su agarré y se alejó con los ojos llorosos de él. Le dio una cachetada tan grande, que hizo que le quedara una gran marca. De alguna forma Justin reaccionó. ___ salió lo más rápido que pudo de la habitación, azotando la puerta. Un “Te quiero” salió por si solo de los labios de Justin, pero desgraciadamente era imposible que ___ lo escuchara. 

*** 

-puto sol – murmuró Justin, mientras le daba en toda la cara la luz del brillante y hermoso sol de ese hermoso día. A regañadientes se levantó de la cama, y se le hizo extraño que _____ no estuviera a su lado. Anoche tomó demasiado, y lo sabía, tal vez por eso ___ no durmió con el anoche. Después de una ducha fría, le extrañó tanto silencio. Buscó con la mirada a ___ por la habitación, y no estaba. En la cocina, en la sala, ni en el baño tampoco. No era un apartamento tan grande como para esconderse. Su corazón casi se sale al darse cuenta que no estaban sus cosas. Se había ido. 




Solo les aviso desde ya, que esta novela tiene exactamente 29 Capitulos, y si el Epilogo cuenta como capitulo, entonces 30 ._. 

"¿Un amor imposible? Capitulo 22





-Justin, ¿podrías decirme quien es Ryan?

-no – dijo seco, y miró por la ventanilla del avión mientras despegaba. Les esperaban largas horas de vuelo. - ¿Por qué tanto interés?

-porque desde que desperté que no has dejado de maldecir entre dientes, y según entiendo esto tiene que ver con “Ryan” – hizo comillas con los dedos, sacándole una corta sonrisa a Justin. 

-es… como el hermano que nunca tuve. Confío en él, me mantiene informado sobre Jeremy. Cada movimiento que Jeremy hace, me lo informa él. - ____ movió la cabeza en señal de que entiende. 

-¿y por qué estas molesto con él? 

-no estoy de humor para responder preguntas – dijo tratando de ser lo más amable posible. ____ no le dio más vueltas al caso, e intentó dormir para tratar de matar el tiempo. No lo logró, no podía dormir, eso era algo raro en ella. Recorrió con la mirada el pasillo, y algunas personas. Nada fuera de lo común ni lo ordinario. 

-¿en qué piensas? – se atrevió a preguntarle Justin, después de una hora de vuelo. No respondió, solo le dedicó otra mala mirada a la azafata. Cada vez que pasaba por el pasillo, mostraba un poco más su pechonalidad con un botón más abajo, mirando con una mirada provocadora a Justin. ¿Quién más? no había mucha gente joven. Unos 20 años, morena, delgada pero con muchas curvas peligrosas, y una sonrisa triunfadora. 

-perra – murmuró ____, observándola con los ojos entrecerrados. Justin rió, sabía perfectamente en que estaba pensando ___, y también las intenciones de la chica.

-¿no me digas que ahora te dieron los ataques de celos? – sonrió coqueto.

-¿ataques de celos? – se burló.

-te mueres por mí, no lo niegues hermosa – sonrió triunfante, __ bufó. Se llama ego masculino, todos los hombres son iguales. Solo hay que sonreírles una vez, y ya juran que se mueres por ellos. No siempre tiene que ser así, no siempre hay un final feliz, y quizás esta no sea una historia de amor precisamente, o al menos una típica. Si era verdad, lo que ____ sentía por Justin no era algo más allá del cariño, o algo parecido. Con Justin era algo casi igual, o más bien dicho una enfermedad, una obsesión, un juego enfermizo, simplemente un capricho. Más de alguna vez lo confundió con amor, pero no, no era así. El amor es algo muy fuerte que aún no sentía. O tal vez si, y todo el tiempo ha estado escondido. 

-¿se lo dices a la azafata? – estaba tan concentrada en sus pensamientos que no pudo encontrar una respuesta inteligente. De un momento a otro se sentía tan estúpida, tan ridícula, que no pudo evitar sonrojarse. Su color la delataba, Justin se limito a sonreír lado. 

-te estás sonrojado, ¿lo sabías? – no obtuvo respuesta. No quería mantener otra conversación sin sentido con él, y a pesar de ser una pésima actriz intentó parecer quedarse dormida. Por un lado, en sus pasamientos tenía sus ventajas ir a Atlanta. Solo dos horas de vuelo para New York. Perfecta oportunidad para regresar a casa, con la aburrida rutina, con su espacio, y soledad. Le gustaba la compañía, podría ser que no específicamente la de Justin, pero bueno. Eso si algo se lo impedía, y eso no lo negaba. Un lazo, una fuerza superior o un presentimiento, algo que le impedía alejarse de él, aunque sabía la verdad. Un día se abriría de ella, y la dejaría, le pediría que se esfumara de su vida. No esperaría a ese día, no esperaría esa humillación o dolor. Prefería alejarse lo más pronto posible, así no… encariñarse. No, tal vez solo sería rutina, algo que extrañaría, o volver a estar sola. Se sentía sola, abandonada, ¿Cómo son las cosas de la vida, no? todo un mundo maravilloso se puede derribar en segundos. Por eso, sería lo mejor alejarse, antes de crear ese “mundo”.

Al perecer Justin también estaba sumergido en sus pensamientos, ya que tampoco había dicho palabra alguna. Se notaba el cambio de ambiente, en Canadá estaba lluvioso, apagado, pero aquí, en Atlanta, había un sol radiante, un clima agradable, era notoria la presencia de que se acercaba la primavera. ___ sonrió a su alrededor mientras Justin y el taxista bajaban las maletas del taxi. Un buen vecindario, con un hermoso parque a menos de una cuadra, y varios edificios con apartamentos. Perfecto, ya que en la otra casa tenían demasiado espacio de sobra. Dos baños uno en el pasillo y el otro en la habitación principal, cocina, dos habitaciones y una sala de estar medianamente grande. 

-____, _____ - esa voz la sacó de sus pensamientos. – siento que desde hace rato que estas en un trance. Enserio, estas en otro mundo – hizo una mueca. ___ sonrió estúpidamente. Si, realmente estaba en otro mundo, en su mundo. 

-lo siento, ¿Qué decías? 

-tengo hambre – se apoyo en el barandal de la terraza, dirigiendo su vista a la ciudad. Igual como ___ estaba hace unos segundos. 

-¿y? –Justin le respondió con una mirada de perrito faldero. Bufó, y dirigió su mirada a otra parte, dándole la espalda. Supuso que Justin insistiría, o se acercaría a ella, pero todo lo contrario. Escuchó sus pasos alejarse.



“¿Un amor imposible?” Capitulo 21










____ escuchó la risa de Justin. Muy fácil de distinguir, y linda. Abrió sus ojos lentamente, aun estaba de noche, la habitación era iluminada por la televisión. Con lo primero que se encontró, fue a Justin, sonriendo de lado, se notaba un brillo en sus ojos. Hace unas horas estaba molesto con ella, pero ahora sonreía sin razón.

-perdón, ¿te desperté? – preguntó con una voz… ¿dulce? 

-no… importa. – dijo aún algo confundida por su actitud. ¿Qué iba a hacer? ¿Acostumbrarse a su actitud? 

Le hizo una seña para que se acercara a ella, ___ le obedeció, y Justin la abrazó de lado. __ recostó con delicadeza su cabeza en el hombro de Justin. Se tomó su tiempo para sentir su olor, tan adictivo y varonil que la hipnotizaba completamente. Si, esa era su nueva droga. 

-¿Qué ves? – le preguntó ___ con una voz relajada. No sabía si era producto del sueño, o por lo bien que se sentía cerca de Justin. Tan protegida rodeada con su brazo, escuchando su lenta respiración, y mirando de reojo su media sonrisa que tenía dibujada. 

-una película… - murmuró en el mismo tono que usó ___. Definitivamente esa sensación era única, era mutua. ___ volteó su mirada a la TV, sin despegarse de Justin, ni su cabeza de su hombro. Se notaba que era algo antigua. ¿De los 80’s, tal vez? si, como por los 80. Al parecer la protagonista, o más bien dicho uno de los personajes principales, le llamó la atención a ___, ya que se notaba que Justin era el más atento a ella. Era hermosa, eso nadie lo negaría. Se le hacía de alguna forma familiar. Ojos aceituna tal vez verdes, un cuerpo normal, una larga cabellera negra, y piel pálida. Su sonrisa sin duda era lo que más la hacía destacar, igual que en Justin. En el caso de Justin se podría decir que su sonrisa y sus ojos era lo único que le demostraba a ___ la sinceridad de él. Irremplazable. 

-es hermosa… - musitó luego de un rato de estar sumergida en sus pensamientos. 

-¿Quién? – preguntó con curiosidad. 

-ella… - dijo refiriéndose a la chica. Justin sonrió de lado, pero no una sonrisa de felicidad ni nada, sino de tristeza. 

-ella… - hizo una pausa, ___ miró a Justin, que estaba sumergido en sus pensamientos mirando la película. – era mi madre. - ___ se quedó sin palabras. Aquella hermosa mujer, era la mamá de Justin. Nunca supo de ella, tampoco era tema aparente que Justin quisiera hablar. 

-yo… lo siento Justin. 

-no tienes por qué disculparte. 

-¿está muerta? – preguntó ya que usó un “era”. Después de unos segundos ___ se dio cuenta de ese error. >> Muy ubicada de tu parte, no? <<

-no lo sé…- contestó como si fuera lo más normal del mundo. – Hace años… - lo interrumpió.

-no me cuentes si no quieres Justin. 

-hace años, - continuó con lo que decía. - que no sé nada de ella. Jeremy la obligó a que desapareciera, supongo que saber porque, no? – obviamente se refería a todo lo que pasó entre los padres de ellos. – y desde entonces que no tengo contacto alguno. Tengo pocos recuerdos de ella. - sonrió y levanto los hombros pero no feliz si no por inercia. 

-¿era actriz? – Justin le respondió con una mirada. Era obvio. – Lo siento… - volvió a decir por todo lo que le dijo 

-no tienes porque sentirlo ___, simplemente da lo mismo. – volvió a levantar los hombros. No volvieron a cruzar palabras, y así se quedaron dormidos, abrazados.


***

Justin abrió sus ojos pesadamente. Despertó temprano, al igual que siempre. Sintió un peso en su pecho. ___ dormía plácidamente en el. Sonrió de lado, y una parte de él se enterneció al verla tan lida dormida abrazada a él, pero no tardó en volver a ser el mismo de siempre. Con cuidado de no despertarla, la sacó de su pecho y siguió con su rutina. Cuando salió del baño, vio a __, que aún seguía profundamente dormida. 

Bajó a la primera planta, y antes de entrar a la cocina, sintió vibrar su celular. Dudó en contestar, ya que no conocía el número. 

-hola? – murmuró. 

-hola Justin… - reconoció esa voz al instante. Ya sabía lo que significaba. Y conociéndolo no tardarían en llegar. Lo más probable que ya sabía que estaba con ___, y ese era un gran problema. 

-¿Qué quieres…? – una parte de él estaba nervioso, y si simplemente cortaba escapaba, le darían más razones para búscalos. 

-necesito hablar contigo, supongo que sabes de qué, ¿no? 

-no tengo nada de qué hablar contigo… 

-no seas tan frío con tu padre Justin… 

-adiós… - colgó de la nada. Apretó los puños, no tenía mucho tiempo. 

Estaba furioso, otra vez tenía que correr. Era muy probable que ya supiera su ubicación, así que tenían que irse lo más pronto posible. No en días, ni horas, si no que en ese preciso instante. Azotó con rabia el celular contra el piso, y fue corriendo a la segunda planta por ____. 

-___, ____ - la movía tratando de que despertara. – _____! – le dijo prácticamente gritando, mientras movía se hombro mas fuerte. 

-¿Qué pasa Justin? – preguntó adormilada. Él se alejó, empezó a tomar sus cosas rápido. 

-nos vamos, ahora, vístete lo más rápido humanamente posible -. Dijo frío, sin mirarla, concentrado en empacar algunas de sus cosas. 

-¿por... que? – tartamudeó. 

-SOLO HASLO! – gritó, y enseguida capto lo que pasaba. Así lo hizo, se vistió lo más rápido que pudo, y en menos de lo que se esperaban, ya estaban fuera de la casa. 

-¿y ahora a donde vamos? – preguntó algo tímida. 

-no lo sé… 

-¿y qué pasó ahora?

-después te explico, cuando lleguemos. 

-¿y a donde vamos? esa es la pregunta Justin.

-creo que… - maldijo entre dientes mientras conducía – a Atlanta. 

lunes, 25 de junio de 2012

"Un amor imposible?" capitulo 20





Justin colgó la llamada al sentir a __ fuera de la habitación. 

-¿Justin? – dijo entrando a la habitación del “piano”. Y ahí estaba, paseándose de un lado a otro. 

-¿Qué pasa? – dijo desviando la mirada hacia la ventana. 

-nada… solo que… no te veía hace rato… - dijo algo tímida. 

-¿Qué no puedes vivir sin mi? – dijo indiferente. 

-pues… no tengo nada más que hacer. 

-se me ocurre algo que podemos hacer… - dijo pícaro. Ella rodó los ojos. 

-¿y que tienes en mente Bieber?

-ya discutimos eso ayer, dime Justin. 

-ok, como quieras. – Suspiró – creo que ya se lo que tienes en mente. ¿Tu nunca de cansas? – sonriendo, se acercó a ella, y la acorraló contra el piano. 

-de ti, nunca – besó delicadamente sus labios. El beso nunca dejó de ser dulce, lento, pero aún así iba tomando salvajismo. Lentamente Justin fue recostando a __ en el piano, pero eso le sirvió a __ para despertar. 

-Justin, no. – le dijo con autoridad. El rodó los ojos. 

-ok, es tal bien. Entonces… ¿Por qué no me haces un desfile de lencería privado? – se mordió el labio pícaramente. 

-¿si tienes tantas ganas, porque mejo no vas con una prostituta? – él la miró mal. – enserio, pareces desesperado. 

-ok, está bien, como quieras. – dijo finalizando el tema. 

-¿Qué pasa si yo estuviera embarazada? – Justin abrió los ojos como platos.

-¿Qué tratas de decir con eso?

-¿Qué pasaría si yo estuviera embarazada, si llegáramos a tener un hijo?

-____, dime por favor que no estás confesando que estas… 

-es solo una suposición, dime.

-¿Por qué lo preguntas? - la tomó de las mejillas, con ambas manos, levantándole la mirada, para que lo viera a los ojos. 

-porque anoche me preguntaste si me estaba cuidando, por eso, ¿Qué pasaría si no?

-¿me estas confesando que estas embarazada? – Justin sentía que se le iba a salir el corazón de lo rápido que latía, no precisamente de felicidad. 

-no Justin, no estoy embarazada. 

-¿segura?

-si, pero ahora responde mi pregunta. 

-pero explica mejor. 

-si yo estuviera embarazada, y es solo una suposición, ¿me dejarías? ¿Me abandonarías? ¿Cómo reaccionarías? – Justin se quedó en silencio. Eso contó como respuesta para ___. 

Un hijo, es bastante complicado. Por muchas razones, pero lo que le dijo ___, realmente lo confundió. ¿Qué pasaría? no sabía cómo reaccionar, simplemente no se lo imaginaba. No querría dañar a ___, pero tampoco… puede hacerse cargo de una gran responsabilidad. 

-no lo sé… - musitó. Fue lo único que pudo decir. Eso desilusionó a ___. El silencio reinaba, un silencio incomodo, Justin trataba de desviar la mirada. 

-¿Quién es Ryan? – Justin miró mal a ___. ¿Cómo sabía de él?

-¿Cómo sabes…?

-te escuche hablar antes de entrar a la habitación – Justin volvió a mirarla mal.

-espiar es feo ___, no lo hagas. 

-no te estaba espiando, solo pasé a escuchar. 

-pero no me gusta que escuches mis conversaciones, entendido? – dijo molesto, desafiante. 

-ok, está bien, lo siento, pero dime quien es…

-es… un amigo…

-dijiste que no tenias amigos

-nunca dije eso

-ok, como quieras… - decidió no darle más vueltas al asunto. 

-tu solo no te metas en mis asuntos. – dijo a punto de salir de la habitación. 

-¿A dónde vas? – su voz lo detuvo. 

-¿Qué no me pedo alejar de ti 5 segundos? – contestó de mala gana, y salió algo molesto de la habitación. __ tomó una zancada de aire. 






• • Me ausentaré un tiempo, por eso subí 4 capitulos • • 


Besos, Comenten (:
Se que están ahí fantasmas... Veo el numero de entradas en cada capitulo...